jueves, 25 de octubre de 2012

BROWNIE SIN HARINA



Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico estadounidense Brownies

Que en esta casa nos gusta el chocolate es un hecho más que probado y cualquiera que nos conozca un poco sabe que siempre hay más de una tableta del mismo, casi siempre negro, así que hacer brownie es un delicioso reto al que después se le puede hincar el diente.
Nunca lo había hecho a la manera clásica y creo que esta tampoco lo es, pero lo bueno de esto es que es apto para todo el mundo, no tiene gluten y eso es una ventaja increíble para cuando tienes invitados en casa que no conoces demasiado.
Queda blandito y, si tienes cuidado con la temperatura y el tiempo de cocción, quedará fundente por dentro. Como siempre, para manejarlo bien, lo hago en porciones pequeñas y he utilizado unos moldes de magdalenas.



BROWNIE SIN HARINA
Ingredientes.
     3 huevos.
-   90 gramos de chocolate fondant.
    90 gramos de azúcar.
    90 gramos de nueces picadas.
    90 gramos de mantequilla.
    1 cucharadita de canela.

Elaboración.
1º.- Cascar los huevos y separar las yemas de las claras. Precalentar el horno a 160ºC.
2º.- Batir las yemas con la mitad del azúcar y una cucharadita de canela hasta que hayan triplicado su volumen.
3º.- Montar las claras y a mitad del proceso, añadir el resto del azúcar. Seguir batiendo hasta que queden bien aireadas, no hace falta que queden a punto de nieve.
4º.- Derretir el chocolate y la mantequilla en el microondas y mezclarlo con las yemas batidas.
5º.- Incorporar las claras con movimientos envolventes.
6º.- Repartir la mezcla en los moldes y disponer las nueces justo por encima.
7º.- Llevar al horno y dejarlo cocer unos 15 minutos, dependiendo de cómo os guste por dentro, puede ser algún minuto menos o más.



8º.- Pasado ese tiempo, sacar y dejar templar antes de comer.

jueves, 18 de octubre de 2012

COQ AU VIN

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico francés "Coq au Vin”


Vamos un poco retrasados, pero es que al final, aunque quería haber hecho esta receta con antelación, es lo que hemos comido hoy. En mi casa siempre se han cocinado las carnes con vino, pero del blanco y por eso he querido cambiar y probar con un buen vino tinto, que es una de las premisas para que esta receta sea aromática.

En mi caso he utilizado un Cabernet Sauvignon, propio de la región vinícola de Burdeos, que se caracteriza por un color intenso, con aromas florales, frutales y vegetales.

El sabor del plato es muy bueno, pero la verdad es que estoy más acostumbrada al vino blanco para este tipo de carnes. Si no lo habéis probado, adentráos en la gastronomía francesa y disfrutad de la comida y de la sobremesa, que un plato así lo merece.



COQ AU VIN 
Ingredientes.

- 500 gramos de cebollas pequeñas o chalotas
- 2 cebollas
- 2 ramas de apio
- 2 zanahorias
- 6 lonchas de beicon
- 3 cucharadas. de aceite de oliva suave
- 2 dientes de ajo
- 50 gramos de harina + 1 cucharada más.
- 6 muslos de pollo y 6 contramuslos
- 5 cucharadas de mantequilla
- 400 ml. de vino tinto con cuerpo
- 500 ml. de caldo de pollo
- 300 gramos de champiñones variados
- Sal y pimienta 

Elaboración.

Lleve agua a ebullición. Ponga las cebollas pequeñas o las chalotas en un bol y cúbralas con el agua hirviendo. Manténgalas 5 minutos. Escúrralas y déjelas enfriar bien. A continuación límpielas y pélelas.

Pique o lamine las cebollas y corte el apio en rodajas finas. Corte las zanahorias en rodajas gruesas y el beicon en trozos del tamaño de un bocado. Caliente una cazuela baja y ancha a fuego medio y eche 1 cucharada de aceite. Añada los ingredientes que acaba de preparar.

Rehogue 10 minutos, hasta que estén tiernos.

Suba el fuego y dore 10 minutos, sin dejar de remover. Mientras, pique el ajo, añádalo y deje 1 minuto más. Pase todo a un bol.

Mezcle 50 gr. de harina con un poco de sal y pimienta en una bolsa de plástico con autocierre. Introduzca el pollo, cierre y agite para que se impregne bien.

Agregue al gusto 1 cucharada de mantequilla y 1 del aceite restante. Sofría una tercera parte del pollo 10 minutos, hasta que se dore bien (dele la vuelta cuando haya transcurrido la mitad del tiempo) .
El pollo debe tener espacio suficiente para freírse; si llena la cazuela, se cocerá. Cuando haya dorado la primera tanda, retire el exceso de grasa y eche un chorrito de agua. Desprenda los trozos pegados y añádalos al bol. Los jugos que contienen son muy sabrosos. Dore el resto del pollo.

Una vez dorado y retirado todo el pollo, vierta el vio y deje que hierva 5 minutos, o hasta que se reduzca en una cuarta parte.

Vuelva a introducir el pollo, las verduras y los jugos de cocción en la cazuela y vierta el caldo (no importa si no cubre todo el pollo). Tape parcialmente y mantenga a fuego lento 50 minutos.

Cuando el pollo esté tierno, retírelo junto con las verduras con una cuchara coladora y resérvelo en un bol grande. Mezcle 1 cucharada de harina y 1 de mantequilla hasta obtener una pasta fina, incorpórela a la salsa y déjela a fuego lento, sin dejar de remover, 5 minutos, o hasta que esté brillante y algo espesa.

Para terminar, fría los champiñones, lo más grandes córtelos por la mitad. Caliente la mantequilla restante en un sartén. Cuando espume, incorpórelos. Sofría 2-3 minutos a fuego vivo, hasta que estén dorados y tiernos. Salpimente.

Vuelva a introducir el pollo y las verduras en la cazuela, remueva con cuidado, añada los champiñones y listo para servir.
  



martes, 16 de octubre de 2012

World Bread Day

16 de octubre, quizás un día normal, seguro que sí, pero hoy se celebra el Día Mundial de la Alimentación y, por ser uno de los alimentos básicos, el Día Mundial del Pan. Ironías de la vida, no todo el mundo lo tiene y otros muchos lo tiran...

En casa no solemos comprar pan, no sé si porque comemos poco o para evitar comer mucho, así que compro cuando me parece que al menú le va mejor -porque ir, siempre le va bien-. Pocas veces hago, aunque me encanta y además, estaría horas delante del horno viendo cómo crece; es una de esas tareas mágicas porque te relaja, te entretiene, te conforta y te da da paz para al final, alimentarte. 

Me he decidido hoy por el más básico, sin florituras, en un tamaño mini, que es como mejor manejo las masas y lo he acompañado de unas lonchas de paleta ibérica, vuelta y vuelta en la sartén, para atemperar, y unos tomatitos cherry.


World Bread Day - Dia Mundial del Pan


Pan básico
Ingredientes.
- 500 gramos de harina de fuerza.
- 300 gramos de agua.
- 10 gramos de levadura fresca.
- 10 gramos de sal.

Elaboración.
1º.- Ponemos en un bol la harina y la levadura desmenuzada.
2º.- Añadimos el agua templada, removemos para integrar y, por último, sazonamos. Mezclamos con una rasqueta o con la mano y, cuando se forme una bola, echamos la masa sobre la superficie de trabajo ya enharinada ligeramente y seguimos amasando.


3º.- En este momento, iremos doblando la masa para que coja aire. Lo más sencillo para amasar es estirar y doblar la masa varias veces y girándola en un solo sentido para trabajarla toda por igual. Nos debe quedar una masa lisa y homogénea.
4º.- Para el primer levado, dejamos la masa en forma de bola dentro de un bol pincelado con aceite y lo tapamas. Durante una hora estaré en un lugar cálido y seco.
5º.- Pasado ese tiempo, sacamos la masa, le damos forma sin amasar y la disponemos en una bandeja de horno forrada con papel especial de horneado. Viene el segundo levado de una hora de duración y en las mismas condiciones que el anterior, es decir, tapado y en un lugar cálido.
6º.- Precalentamos el horno a 250º C.
7º.- Quitamos el trapo, practicamos unos cortes en la masa y si se le quiere dar un toque rústico, espolvoreamos algo de harina sobre su superficie.
8º.- Bajamos la temperatura a 220º C y dejamos que se cueza el pan durante 50 minutos.
9º.- Dejamos reposar y enfriar sobre la rejilla.


Listo para comer... A ver quién le dice que no.

martes, 9 de octubre de 2012

Laventae

Me gusta cocinar, es verdad, aunque no siempre tenga ni el tiempo ni la maña suficiente para hacer algunos platos, pero también me gusta salir a comer, porque no es solo eso, no es llegar al restaurante y que te vayan poniendo por delante todas sus delicias; es preparar ese día, comprobar de antemano que el restaurante que hemos elegido es, por lo menos, accesible, investigar sobre la comida que hacen y después, claro... comprobarlo.

Laventae es un restaurante perteneciente a la cadena hotelera Rafaelhoteles, concretamente, se sitúa en mi ciudad, en Alcalá de Henares. No llegamos a él de una manera programada, pero nos alojamos allí unos días y, aunque casi todos los días comíamos fuera, de pinchos, disfrutando de sus calles, sus gentes y su variada oferta gastronómica, hubiese sido delito no comer en su restaurante. 

 El restaurante, tanto en desayunos como en comidas, se caracteriza por la variedad de productos que ofrece, cocina internacional con productos de temporada, por lo que su carta cambia dependiendo de lo que se vayan a encontrar en el mercado. El espacio en el que se desarrolla es moderno sin perder la calidez, un lugar agradable en el que se mezclan los tonos negros y beiges.





En cuanto a la carta, decir que no es una oferta exagerada, no le sobran platos y eso me gusta porque te da pie a probar algo más en otra ocasión sin que te desborde todo lo que te podrías pedir y no puedes hacerlo, aunque solo sea por seguir respirando sin que te apriete el cinturón. A nosotros nos gusta pedir algo para compartir al principio y esta vez nos decidimos por su surtido de croquetas -jamón, bacalao y chipirones en su tinta- y unos langostinos envueltos en patata. En ambos casos muy bueno,las croquetas, crujientes por fuera y suaves por dentro, muy bien trabadas, y los langostinos, crujientes y nada grasos, si bien cambiaría el acompañamiento, que fue en los dos platos de patatas paja y ya no sabíamos qué hacer con ellas.



Decir que en todo momento el servicio fue excelente, muy cuidado y discreto, sin agobiar al cliente.

Después de los entrantes, el pinche eligió una hamburguesa doble con queso y bacon - junto a unas patatas paja de acompañamiento- y, aunque pintaba muy bien, no se la pudo terminar de lo grande que era y lo mucho que llenaba.




En mi caso, y como no había probado nunca este tipo de patata, me decidí por unas carrilleras guisadas con vino tinto sobre crema de patata morada y crujiente de puerro. Las carrilleras estaban tiernas, jugosas y la crema suave de textura, pero con muchísimo sabor, me sorprendió esa diferencia entre tubérculos, parecia que estaba en el huerto, empapándome de todo lo bueno.


 Por último, los postres. Una comida no puede terminar sin esa guinda, no es obligatorio que sea algo muy elaborado, una fruta de temporada, dulce, tierna puede ser perfecta para que el estómago descanse tras una sucesión de buenos y contundentes platos. Mientras que el pinche se dejó tentar por un helado de chocolate belga y rosetones de nata, a mí me sedujo una ensalada de frutas de lo más apetecible.




 Para poder disfrutar de una mesa así, no hace falta ser cliente del hotel, ya que su servicio de restauración está abierto a todo el que quiera compartir mesa con ellos.

Laventae, un restaurante a tener en cuenta si paseamos por las calles que domina, desde lo alto, Cervantes.

miércoles, 3 de octubre de 2012

EMPANADILLAS WELLINGTON

Venga a buscar recetas, mirar en mil páginas, escribir muchos menús para mi cumpleaños y resulta que llego al mercado a comprar y en diez minutos lo cambio todo. Esa soy yo. Menos mal que me adelanté a mí misma e hice uno de los platos con antelación para comer el día que llegaban mis padres a casa porque si no lo llego a hacer así, ahora mismo no estaríais leyendo esta entrada.

Al final el menú quedó así:
- Canapés de mousse de oca con cebolla caramelizada.
- Crema de pimientos.
- Patatas alioli.
- Langostinos a la plancha
- Tarta de chocolate.

La tarta no la hice yo, que ya tenía bastante con todo eso.

El plato que adelanté fueron unas empanadillas de solomillo wellington y es que la receta como tal, la clásica, me atraía mucho, pero envolver cosas grandes, y encima blanditas, nunca ha sido lo mío y por eso decidí hacerlas así, para disfrutar de su sabor y comerlo ya de una vez, pero salvando esa dificultad. Salieron estupendas y por eso he decidido celebrar un evento twittero, el #diadelaempanadilla.


EMPANADILLAS WELLINGTON
Ingredientes.
- 1 solomillo de cerdo.
- 1 paquete de obleas para empanadilla.
- 1 cebolla grande.
- 1 lata de mousse de oca.
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1 huevo.
 
Elaboración.
1º.- Extendemos la mitad de las obleas en la mesa de trabajo.
2º.- Untamos la mousse de oca.
 
 
3º.- En una sartén bien caliente marcamos los trocitos de solomillo, vuelta y vuelta. Los colocamos encima de la mousse.


4º.- Pelamos y cortamos en juliana la cebolla. En una sartén con un hilo de aceite pochamos la cebolla a fuego muy lento hasta que se caramelice, más o menos tardará unos 25 minutos. Ponemos la cebolla sobre el solomillo.


5º.- Cerramos con el resto de las obleas, como si fueran empanadas.


6º.- Pintamos con huevo batido y llevamos al horno precalentado a 180º durante 10 minutos o hasta que la masa esté dorada.