jueves, 27 de septiembre de 2012

POLLO ASADO CON PATATAS

Cuando empecé el blog lo hice de acuerdo con mi madre, ella cocinaba y yo escribía, porque la cocina no está adaptada y salvo alguna ensalada o unos huevos rellenos, no puedo cocinar allí. De hecho, los ingredientes de estos platos fríos me los sacaban al salón para que los pudiera manipular. Hoy tengo una cocina, mi cocina, a mi altura, perfecta para poder hacer a voluntad.

Una de las recetas que hizo mi madre fue pollo asado con manzana, que le da un sabor maravilloso, dulce y suave, pero a mí me ha apetecido hacerlo hoy con patatas y ha quedado para chuparse los dedos. Creo que el pollo asado es la mejor manera en la que me puedes ofrecer esta carne blanca, con su piel bien tostada y crujiente -que, aunque no se debe comer, un día es un día siempre que no caigamos en eso de que un ciento es un ciento...-.

Por miedo a que se me quedaran duras las patatas, les di un hervor antes y su textura ha quedado muy suave, con una capa exterior firme y un corazón deshecho. Una delicia!!!



POLLO ASADO CON PATATAS
Ingredientes.
- 2 cuartos traseros de pollo.
- 3 patatas medianas.
- Un vasito de vino blanco.
- Medio vasito de agua.
- Unos trocitos de mantequilla.
- Hierbas aromáticas, al gusto. Yo utilizo un mix que suelen vender en las pollerías precisamente para el horno.

Elaboración.
1º.- Pelamos y lavamos las patatas. Este último paso es imprescindible en todas las patatas, pero más si, como las mías, son directamente de la huerta, que traen más tierra. Son patatas pazuenguinas, buenísimas. Las cortamos en trocitos. Precalentamos el horno a 160ºC.
2º.- Como hemos cortado las patatas en trozos pequeños, la cocción va a ser muy breve. En un cazo con abundate agua caliente cocemos las patatas durante 5 minutos a fuego medio. Pasado ese tiempo, las escurrimos y reservamos.
3º.- Colocamos el pollo en una fuente apta para el horno y repartimos bien las patatas. 
4º.- Regamos con el vino blanco y el agua y espolvoreamos unas hierbas aromáticas. Disponemos sobre las patatas y sobre el pollo unos trocitos de mantequilla y nos lo llevamos al horno.
5º.- Dejamos que se ase el pollo durante una hora y veinte minutos aproximadamente y vigilamos que no se quede sin líquido.




Notas.
- En mi caso no precaliento el horno ya que, para poder colocar la fuente dentro, tengo que apoyarme directamente en la bandeja y la quemadura sería de aupa. Como es una receta salada no pasa nada, no hay que medir tanto el tiempo y la temperatura.
- Reparto las raciones en fuentes individuales para que me pese menos e intento poner los líquidos al final, ya en el horno, para no tirármelo encima. 
- Si véis la receta del pollo asado con manzana, la temperatura del horno es mucho más alta. A mí me gusta ponerlo a 160ºC porque se hace muy poco a poco y se deshace en la boca, dejando crujiente la piel igualmente.

martes, 25 de septiembre de 2012

LENTEJAS

Después de un tiempo sin publicar resulta que no traigo nada especial, vengo con unas lentejas, las de siempre, las que hacemos en casa habitualmente y es que estaba esperando la llegada del otoño para celebrarlo con un plato de cuchara. Qué ganas tenía de utilizarlas y qué ganas tenían de ser utilizadas para algo más que para remover alguna salsa...

Cocina tradicional, de la que siempre hay en una casa y lo que normalmente se cocina cada semana. No son nada chic, pero a mí me encantan.

Antes he dicho las de siempre, pero he mentido. Estas lentejas son las de ese día porque cada vez que las hago, y dependiendo de lo que tenga en la nevera y me apetezca, tienen algo diferente. Te las puedes encontrar con brócoli, champiñones, lacón, bacón o, como las de hoy, sencillas, con un refrito y un trozo de chorizo.

En casa solo las como yo -aunque habría que discutirlo mucho- y de ahí, las mezclas que me salen. Lo que no puede faltar son unas patatas, para que también coma el pinche, al que no le gustan las legumbres -aunque más de 8 cucharadas, que yo me encargo de echar, ya se come con su puré de patatas, por eso creo que las comemos los dos-.



LENTEJAS
Ingredientes para dos personas.
- 180 gramos de lentejas.
- 1 cebolla.
- 3 pimientos del piquillo.
- 1 puerro.
- 1 tomate.
- 2 ajos.
- 2 zanahorias frescas o su equivalente en congeladas.
- 2 patatas.
- 1 trozo de chorizo, al gusto.
- AOVE.
- Tomillo.

Elaboración.
1º.-  Pelamos y picamos los ajos y la cebolla. Cortamos en trozos los pimientos del piquillo y troceamos el puerro, siempre bien limpio y teniendo cuidado de que no se quede nada de tierra entre sus capas.
2º.- En una cazuela con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra rehogamos la cebolla, los ajos y los pimientos hasta que quede todo blandito. Agregamos también el tomate pelado y cortado en trocitos pequeños y lo trabajamos un poco hasta que quede cocinado.
3º.- Incorporamos el chorizo y le damos unas vueltas para cocinarlo.
4º.- Agregamos las zanahorias y las lentejas. En casa hemos utilizado zanahorias baby congeladas, pero si la utilizas frescas, las raspas para eliminar su piel, las lavas y las cortas en rodajas antes de echarlas al guiso.
5º.- Espolvoreamos una cucharadita de tomillo y dejamos cocer a fuego lento durante 40 minutos.
6º.- Pelamos y lavamos las patatas. Las cortamos en tres trozos y  las incorporamos a la cazuela. Dejamos que cueza durante 20 minutos más.
7º.- Servimos, repartiendo en los platos el chorizo, la patata y las zanahorias.




Notas.
- Las legumbres se ponen a partir de agua fría, salvo los garbanzos que tienen que ponerse en agua caliente e intentar no variar mucho su temperatura. Si necesitamos echar más agua al guiso -la calentaremos antes de incorporarla-.
- El chorizo que se ve en la foto es como para tres personas, en casa lo echamos en un trozo porque en crudo me cuesta más cortarlo. Después, nos lo repartimos como buenos chicos.
- En casa de mis padres el sofrito se pasa por la batidora para no encontrar los trozos porque de pequeños no nos gustaba, pero ahora lo hago en trocitos. Hacerdlo como más os guste.