miércoles, 31 de agosto de 2011

MILHOJAS DE POLLO

Seguimos hoy con las recetas sencillas, pero no por ello menos buenas o menos bonitas. 
Tras el periodo vacacional hay que empezar a coger el ritmo de nuevo a la casa y en ese periodo estamos por aquí. No me sería complicado si no hubiese habido algún que otro percance, pero es que en muy poco tiempo se me han estropeado mis sillas de ruedas. Con una, la más viejita, voy acuchillando el suelo, ya que la cubierta de las baterías se ha medio caído y roza. La otra, directamente, no anda.
Lo de ésta última yo creo que han sido celos y es que todos los mimos van para la más mayor, que es con la que más tiempo he pasado y veo que ya no puede más. 
El caso es que en la joven me cuesta mucho más hacer las cosas, me limita -más- los movimientos y me canso mucho y los días que pude utilizarla decidí hacer recetas fáciles, que no me volvieran loca -más- y que nos permitieran comer bien.
Podéis hacer tantas capas como queráis, pero procurad cortar más finitos los ingredientes para que al final no quede un rascacielos y os lo tengáis que comer de pié...

MILHOJAS DE POLLO
Ingredientes. - para 2 personas-
- 2 patatas medianas.
- 3 filetes de pollo.
- 10 pimientos del piquillo.
- AOVE.
- Especias al gusto.
- Sal y azúcar.

Elaboración.
Cocemos las patatas en abundante agua hirviendo. Para saber si ya están blandas, a mitad de la cocción les clavamos un cuchillo y si éste se incrusta y sale sin problemas es que ya están cocidas. De lo contrario, las tendremos más tiempo hirviendo.
Sacamos del agua y dejamos que se enfríe. La piel se va a quedar seca y es más fácil después pelarlas.
Mientras, sacamos los pimientos -yo los utilizo de bote- para abrirlos y despepitarlos. Los colocamos en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y les espolvoreamos un poquito de sal y otro de azúcar. Los cocinamos a fuego medio-alto durante unos 3 minutos.
Vamos a por el pollo. Tenemos que cortar los filetes en tiras para después freírlos al gusto, a mí me gusta que no se queden muy tostados para que estén blandos.
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor y las pasamos ligeramente por la sartén de los pimientos.

El montaje es muy sencillo, vamos poniendo unas rodajas de patatas, encima los pimientos y sobre estos, las tiras de pollo. Terminamos el plato espolvoreando nuestras hierbas favoritas, en mi caso, un mix para asar carnes.

lunes, 29 de agosto de 2011

LASAÑA FRÍA DE ATÚN Y HUEVO

Ayer tuvimos en casa una comida familiar y la verdad es que en estos casos me cuesta mucho decidirme al cien por cien, pienso mil platos y luego hago uno en función del tiempo que tenga ese día.
La verdad es que el plato que traigo es muy, muy sencillo pero es especial porque es de las pocas veces que hemos comido en el comedor -ya tenemos mesa,jijiji- y las fotos salen con otros colores. Vamos, que tenía una receta igual de sencilla pero muy resultona para hoy y, sin embargo, ha ganado esta por su viveza.
Nos levantamos ayer algo más tarde de lo que tenía pensado y ya he contado la tirria que le tengo a pelar patatas por lo que lo de la ensaladilla rusa típica no era opción. Eso sí, me llevo estupendamente con las placas de lasaña, me resulta muy cómodo, no se me pegan y siempre queda algo muy aparente. Las he hecho de atún, de pollo -buenísima, ya la colgaré-, de jamón y ahora que pienso, me falta la más común, la de carne. Qué cosas...
Al final salió una ensaladilla rusa con vestido nuevo, sin patata pero con pasta.

LASAÑA FRÍA DE ATÚN Y HUEVO.
Ingredientes -3 personas-
- 9 placas de lasaña.
- 2 huevos.
- 2 latas de atún al natural.
- Mahonesa.
- Aceitunas.


Elaboración
En un cazo con agua ponemos los huevos a cocer durante 10 minutos. Cuando estén listos, los enfriamos un poco para poder manipularlos y los pelamos.
En un bol echamos el atún -sin el líquido- y los huevos junto a la mahonesa al gusto y lo machacamos todo muy bien con un tenedor.
Una vez que tenemos el relleno preparado, lo reservamos y cocemos las placas de pasta. Yo lo hago de tres en tres para poder trabajar sin prisas ni apreturas en la encimera. Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo y en el momento en que estén blanditas, las sacamos, secamos y rellenamos. Nos saldrán dos pisos por persona.
Sobre la última lámina, vamos a disponer en el centro un pegotito de relleno y sobre él, una aceituna.

miércoles, 24 de agosto de 2011

SARDINAS DE POSTÍN

Buenos días.
Volvemos con las pilas cargadas después de un largo periodo sin poder dedicarle a Los deseos del paladar el tiempo que merece. Cocinar hemos cocinado a diario, pero las fotos se han ido quedando en la cámara esperando a que llegara su turno...y nunca llegaba.
Ese es el pasado...
Abrimos temporada con un plato muy especial, diferente, de contrastes al paladar y es que la cocina es imaginación y, sobre todo, atrevimiento.
La base de esta receta es un buen pescado azul, muchas veces denostado, aunque su sabor y sus propiedades hace que le demos el lugar que se merece. El pescado en cuestión son las sardinas y entre sus propiedades destacan las siguientes:
  •  Es una buena fuente de omega-3, por lo que ayudan a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, así como aumentar la fluidez de la sangre y  disminuir, por ende, el riesgo de arterosclerosis y trombosis.
  •  Se encuentran en las sardinas algunas vitaminas del grupo B, que intervienen en numerosos procesos importantes como la formación de glóbulos rojos.
  • La sardina contiene fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. 
  •  Al tener un alto contenido en purinas, las personas que tengan tendencia a padecer gota tienen que limitar su ingesta.
Esta receta la vi en Internet, en el blog titulado El laboratorio gastronomico,  donde marinaban las sardinas y las acompañaban de los ingredientes que veréis luego. Nosotros no las hemos marinado, las hemos frito pues no teníamos mucho tiempo para su elaboración, pero el resultado ha sido muy bueno.
Veamos la receta.

SARDINAS DE POSTÍN

Ingredientes - para 4 personas-
- 12 sardinas, limpias.
- Confitura de tomate.
- Daditos de queso para ensalada.
- Aceite de oliva para freir.
- Harina.

Elaboración.
Las sardinas las hemos comprado ya limpias y hechas lomitos pero, si tenéis tiempo, podéis realizar esta labor en casa. A nosotros, por el tema de la discapacidad, nos viene genial que el pescadero nos lo haga pues es una tarea que nos lleva mucho tiempo y esfuerzo.
Lo primero que vamos a hacer es pasar los lomos por agua para asegurarnos de que no queda ningún resto de impureza y después, los secamos con papel absorbente.
Preparamos en un plato un poco de harina y rebozamos en ella los lomitos de pescado. Mientras tanto, ponemos aceite de oliva en una sartén y lo calentamos previamente ya que los vamos a freir muy rápidamente para no secarlos por dentro.
Freímos los lomos y los dejamos en papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.
Una vez hecho esto, disponemos los lomos en una bandeja o plato al gusto y le incorporamos por encima la confitura de tomate y los daditos de queso.
Listo para servir y degustar.
Se pueden acompañar de una ensalada de rúcula y es perfecta como entrante o como cena ligera.