miércoles, 3 de febrero de 2010

Un clásico para empezar. Panettone

Las personas que me conozcan y lean esta entrada se acordarán de esos dos días que pasé recordando los sabores de un panettone que me supo a gloria.
Se barajan dos leyendas acerca del origen de este dulce:
  • Según la primera de éstas, la historia de este postre nació hace más de cinco siglos, alrededor de 1490, cuando un joven aristócrata, Ughetto Atellani de Futi, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir en masa a la pastelería a pedir el «pan de Toni», así se llamaba el ayudante, y de ahí viene el nombre de panettone.
  • Según otra leyenda, probablemente más conocida, el panettone nació en la corte de Ludovico el Moro, señor de Milán desde 1494 a 1500, en la Nochebuena. Se cuenta que el Duque celebró la Navidad con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa. El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del horno, el cocinero se dio cuenta que se había quemado. Hubo un momento de terror en la cocina de Ludovico, pero afortunadamente un lava platos llamado Antonio había pensado utilizar las sobras de los ingredientes para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Antonio propuso al cocinero servir su pan como postre. Era un pan dulce muy bien subido, lleno de fruta confitada y mantequilla que fue llevado inmediatamente al Duque. El inusual postre tuvo un enorme éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero presentó al Duque al joven Antonio, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El señor entonces decidió llamarlo «Pan de toni Panettone», que con los siglos se convertiría en panettone.
Era nuestro aniversario y algo así bien se merecía una cenita. El restaurante elegido fue Gino´s, un italiano del grupo Vips, que siempre nos ha dejado una buena impresión. Es cierto que hay que esperar un tiempo entre plato y plato,pero también es verdad que si no se trata de una cena o comida relajada,de placer, no se elige este restaurante. No teníamos prisa. Habíamos llegado al restaurante,que no fue tarea fácil: un camino cortado por obras y nuestras sillas atrancadas en el barro,dos chavales,nuestros salvadores,nos sacaron de ahí y ya todo fue sobre ruedas,jijiji.
Bueno,al lío,que me pongo a contar de todo menos de lo que tengo que hablar.
El postre,mi postre: una gruesa rebanada de panettone bañada en almíbar de naranja y coronada por una bola de helado de vainilla y chocolate caliente. Su olor es buenísimo,la mezcla del dulce chocolate con el de la naranja.
Confesaré que no soy muy amante de la frutilla o las pasas dentro de los bizcochos, pero no se notaba. El panettone ya se veía jugoso y esta vez no engañaba la vista,era jugoso de verdad gracias al almíbar y a la vainilla que se deshacía poco a poco.
Os dejaré la receta del almíbar de naranja y del panettone por si os apetece trabajar este fin de semana:

ALMÍBAR DE NARANJA
  • 4 naranjas de zumo
  • 1 dl agua
  • 1 cucharadita azúcar moreno
Exprimimos las naranjas. Ponemos a cocer en un cazo amplio el zumo de naranja, el agua y el azúcar moreno. Lo dejamos cocer durante 10 minutos, se retira del fuego y se reserva.

PANETTONE

  • 1 taza de leche.
  • 1 cucharilla de levadura seca.
  • 600 gr. de harina.
  • 150 gr. de pasas.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de frutas confitadas.
  • 200 gr. de mantequilla.
  • 100 gr. de almendras.
  • 3 huevos.
  • Una pizca de sal.
  • 1 cucharilla de ralladura de limón.

Ponemos en un bol pequeño la levadura, 250 gr. de harina y la leche tibia. Removemos todo hasta que se una y dejamos que repose de 20 a 25 minutos, o hasta que levante.

Con el resto de la harina hacemos un montículo, con un hueco en el centro, como un volcán. Dentro de este añadimos la mantequilla derretida, la sal, el azúcar, los huevos uno a uno, y la mezcla de la levadura que dejamos levantar. Mezclamos todo y se colocamnos las frutas confitadas, las pasas y las almendras.

Engrasamos un molde alto y le colocamos dentro la masa. Lo tapamos y dejamos que levante, tardará unas 2 horas. Cuando haya levantado le añadimos mantequilla en la parte de arriba lo metemos al horno, precalentado a 180ºC, durante 45 minutos, o hasta que se vea dorado.


ADAPTACIÓN: En mis entradas haré un apartado especial llamado así,adaptación,para las personas que,como yo, tenemos alguna discapacidad motora. Me gusta mucho la cocina,pero es cierto que tardo más que cualquier otra persona y por ello intento beneficiarme de todo lo que me quita trabajo. Para esta receta yo compraría el panettone comercial y de esa forma,llegaría menos cansada y disfrutaría más de la velada a la que está destinado.

2 comentarios:

  1. Y cenar ligerito para evitar digestiones pesadas e incomodas.

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  2. Me gusta tu blog, todos tenemos limitaciones, de uno u otro tipo, el caso es usar el ingenio para superarlas.
    un besín desde el Paraíso

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